“El éxito de un cuento y en saber contarlo se alcanza, cuantas más veces te pidan

que les sea repetido”

lunes, 31 de octubre de 2011

Obra de teatro infantil

La historia de Saltim y Bamquin
  Hace muchísimo, muchísimo tiempo, había una vez un bosque encantado en el que vivían dos pulgas muy simpáticas, Saltim y Bamquin. Eran muy amigas y lo que más les gustaba del mundo era saltar y saltar juntas, tanto, que el sueño de su vida era dar un salto grandísimo y poder atrapar las nubes. Un día el hada reina de la luz pasaba por allí y vio a las dos amigas pulgas saltando una y otra vez y tratando de capturar unas nubes que pasaban. Le pareció tan divertido y entrañable este juego al hada reina de la luz, que decidió acercarse a ellas y concederles un deseo a cada una, pero sólo uno. Saltim, la más inquieta, sin pensarlo, dijo:
“Saltar más alto que los arboles, subir a las nubes y atraparlas y llegar más allá de cielo”.
  El hada le concedió el deseo y la pulguita pegó un salto más alto que los arboles, atrapó una nube y llegó tan alto, más allá del cielo, que ya no podía nadie verla nadie. Llegó el turno de Bamquin y el hada le dijo:
¿Qué es lo que quieres tú?, ¿cuál es tu mayor deseo?, pídelo y te lo concederé”.
Bamquin que era más sensata, se quedó pensando qué deseo pediría pero no decía nada. De vez en cuando miraba al cielo por donde se había perdido su amiga y luego al suelo pensando en la gran torta que se llevaría cuando bajase. Finalmente dijo:
“Quiero poder atrapar cualquier cosa especialmente a mi amiga Saltim que se va hacer mucho daño cuando caiga”.
En ese momento comenzaron a oír unos gritos en la lejanía, que se iban haciendo cada vez más claros, hasta que pudieron distinguir a la asustada pulga Saltim cayendo y preparada para lo que iba a ser el tortazo más grande de la Historia. En ese momento el hada tocó a Bamquin con su bastón de luz y le concedió su deseo. Bamquin alargó su brazo y con una fuerza y puntería asombrosas, atrapó a su querida amiga y le salvó la vida. Saltim corrió a abrazar a Bamquin para darle las gracias por su gesto.
“Por mi culpa has mal gastado tu deseo, eres la mejor amiga que se puede tener. Por eso voy a pedir al hada que invierta nuestros poderes, a lo mejor nos deja y así tu podrás saltas y ser feliz y no tendrás que sacrificar tu sueño, por lo torpe que he sido”.
Bamquin respondió:
“La amistad es lo más importante, con quién iba yo a saltar a partir de ahora si te pegas el tortazo más grande de la Historia”.
El hada reina conmovida por la escena, se acercó a ellas con una justa solución.
“Como habéis demostrado que sois generosas y buenas voy a concederos un regalo más. Podréis compartir vuestros dones y así la mitad del día, una saltará y la otra la atrapará para que no se caiga. La otra mitad del día, lo haréis al revés. Podréis seguir saltando juntas y cumplir vuestro sueño”.
FIN
Queridos pitifluteros, hoy hemos aprendido dos cosas importantes: que hay que pensar antes de actuar y que la amistad es uno de los tesoros más grandes que tenemos, cuidémosla.

 Este teatro es especial, no es un teatro convencional, sin agobios, prisas ni horarios. Es un teatro online que encontramos en la página web http://www.pitiflu.es/. Es una web lúdica, formativa e interactiva que ha creado el Corte Inglés para los niños y también para los padres con contenidos pedagógicos de gran ayuda. Contiene la agenda de todas las actividades para niños que el Corte Inglés realizará en todos sus centros de España. Una de las secciones para los niños es el teatro. 


Es un teatro de cartón presentado por Pitiflú, un domador de circo, y lo acompañan Payasín Pérez, al que se le puede tirar una tarta, si no te ha gustado el chiste que te ha contado y Anita cuentacuentos que es la que se encarga de las obras de teatro.

Los niños pueden elegir que obra quieren ver, decir si les ha gustado o no, volver a verla y también interactuar porque a mitad del cuento, te preguntan si quieres saber qué ha pasado o no y debes marcar en la pantalla la opción que deseas.



sábado, 29 de octubre de 2011

Visita a la biblioteca municipal Manuel Vázquez Moltalbán


  Esta biblioteca se encuentra situada en la calle Francos Rodríguez nº 67. El horario es de 8:30 a 21:00 horas. la sala infantil situada en la segunda planta del edificio se distribuye en dos zonas, juvenil e infantil.
  Antes de entrar, en la puerta podemos encontrar un cartel con las actividades que ese mes se van a realizar como cuenta cuentos, títeres, cine y talleres crea tu propio pop-up. Nada más entrar, se encuentra la zona juvenil ( hasta 14 años ) con la sección de internet con tres ordenadores para hacer consultas y seguidamente un stand con una exposición de la evolución humana y cuatro mesas grandes en el centro. Los libros están en estanterías distribuidas al rededor de la sala por secciones: idiomas, lengua, ciencias aplicadas, ciencias sociales, literatura, economía, informática, fantasía, misterio, humor, animales, realistas, aventuras, ciencia ficción y un rincón con películas en DVD, CDs de música, enciclopedias en CD y documentales en DVD. Pasamos a la zona infantil donde encontramos un espacio amplio sin mesas y con algunos puffs para que se sienten los niños si quieren, o sino se pueden sentar en el sueo, aunque no disponen de ninguna colchoneta o tatami para ello. Bajo mi punto de vista, creo que no está muy bien adaptada a los niños tan pequeños porque no creo que estén bien al alcance los libros. Se encuentran algunos muy altos como para que el niño pueda verlos, interesarse por ellos y cogerlos. Tiene un rincón de prelectores con asientos blanditos en forma de vacas y cerdos y libros de colores, formas y texturas propios de esa edad. Las secciones de la zona de infantil son: comics, poesía, humor, aventuras, educativos ( los números, colores, formas, la primavera..etc ), teatro, revistas (Leo-leo, Caracola y Dibus), aventuras, animales y juegos.
  Toda la sala tiene una gran variedad de colores para hacerla más atractiva a los niños, grandes ventanales para vigilarlos desde fuera, una caja de material expurgo donde dejan libros que ya no se van a utilizar más en la biblioteca y el que quiera se los puede quedar y una papelera de reciclaje de la Comunidad de Madrid en la entrada.

domingo, 16 de octubre de 2011

Visita a la librería, El Dragón lector





  Nos da la bienvenida a esta librería de color rojo, un dragón muy gracioso y apasionado por la lectura, Leo. Es una librería muy acogedora, aunque parece más una biblioteca particular de una casa y no una adaptada para niños. Desde la perspectiva de un niño, no creo que sea fácil diferenciar los libros para que puedan escogerlos ellos mismos. A un lado, encontramos el rincón de Leo donde invitan a los niños a dibujar y después mostrar sus dibujos a todo el que entre. Cuentan con un proyecto para recién nacidos, mi primera biblioteca, que se trata de una bolsa de tela, con un conjunto de libros a elección de la persona que lo quiera regalar y que conformarán su primera biblioteca. Si uno quiere, la puede recoger en la librería o la envían a la dirección que uno quiera e incluso la envían a la clínica el día del nacimiento. Hay seis modelos diferentes: Biblioteca baby, blanca, azul, plateada, dorada y gran biblioteca. Mi preferida es la dorada que cuenta con el cuento, El Pollo Pepe, que le contaba todos los días a los niños durante las prácticas y les encantaba.



 Las secciones que tiene esta librería son de 0-3 años, 3-4 años, 5-6 años, 7-9 años, 10-12 años, 13 años en adelante, Álbumes ilustrados, Tesoros de Leo, que es una selección propia de la librería, Padres, donde los libros que ofrece son para que interactúen con sus hijos y se informen sobre temas de educación y desarrollo infantil, Mi primera biblioteca, POP-UP, libros sobre libros y el templo de las mil puertas, donde predominan libros del género fantástico destinados a los jóvenes. A la vez El Templo de las Mil Puertas es una revista de literatura juvenil online, donde se pueden encontrar reseñas, entrevistas y reportajes, artículos de  las últimas novedades y de los libros que ya llevan años publicados. El nombre de la revista viene de la novela de Michael Ende, La historia interminable donde El Templo de las Mil Puertas es un lugar al que se puede llegar desde cualquier puerta del mundo y que puede llevarte a cualquier otro lugar.

Durante este mes realizarán las siguientes actividades:

Actividad Global Humanitaria, para garantizar los derechos de los niños y para que éstos conozcan y aprendan a defender sus derechos. Contarán el cuento de "Yaku, el pez dorado" y después realizarán actividades relacionadas con el contenido del cuento.

Actividades de acercamiento a la lectura:
El momento mágico, donde participan los niños siendo ellos los que leen para el resto.
Los cuentos de baúl con cuentos, poesías y canciones
El baúl de los peques, un encuentro para los más pequeños con los primeros libros, las primeras canciones, los primeros cuentos. Una actividad que orienta a las familias a ir introduciendo la lectura en los niños desde el principio.

Actividad Lunas de cuento. Todos los primeros viernes de mes se celebra un encuentro con la narración abierto en el que pueden participados todos los aficionados o profesionales de la narración donde hablan sobre literatura.

Presentaciones de libros:
¿Te acaricio el alma?, La autora Mª Paz García Sola, realizará actividades para realizar entre los padres y los hijos para contactar con los bebés a través del tacto. Se Podrá conocer sus experiencias y también practicar.
Barbaazul, de Mónica Calvo y Samuel Alonso (Editorial Narval) que trata la curiosidad y la locura, el miedo y el descubrimiento de la oscuridad.
  
  En este mes recibieron la Mención especial del Premio Boixareu Ginesta en la Feria del Liber, otorgado por la Federación de Editores de España, por su apoyo singular a la edición infantil y las iniciativas de animación a la lectura que de manera permanente realiza en su zona geográfica desde su fundación. El premio Boixareu es otorgado por esta Federación desde el año 1995. Su objetivo es reconocer la función clave de los libreros en la difusión de la cultura así como en la educación a la lectura. Se entrega anualmente en un acto de la Feria Internacional Líber, que se celebrará este año en Madrid en el mes de octubre.

sábado, 15 de octubre de 2011

Al niño al que le gustaba poco leer


Érase una vez que se era, como todo lo que existe y existirá, un otoño que decidió apagar todas las letras y hacer desaparecer todas las palabras. De repente, un olor ocre de humo que acompañaba a las últimas tardes de septiembre, fue cayendo inexorablemente sobre plazas, mercados, calles desiertas y bibliotecas. Y, misteriosamente, como si la neblina fuera suficiente para borrar siglos de historia, todos los libros del mundo se fueron quedando en blanco.
Al llegar noviembre, sólo la mitad de los libros, muchos escritos en idiomas ya desaparecidos, permanecían resistentes a la fría neblina que todo lo borraba. Parecía una enfermedad. Se inició una campaña de investigación y numerosos científicos y estudiosos intentaron recuperar las palabras que se volatilizaban… era como si nunca hubiesen existido, como si la materia de la que estaban hechas nunca hubiese sido real.
Al llegar la Navidad y entrar el invierno, ya no quedaban sino los antiguos manuscritos de los museos y las piedras talladas con jeroglíficos. Nadie pensó que esta extraña maldición pudiese afectar a soportes que no fueran el papel. Con el año nuevo la piedra Rosetta amaneció completamente lisa. Hubo mucha gente que lloró desconsolada. La escritura cuneiforme desapareció. Para mediados de febrero no quedaba nada.
Los medios de comunicación informaban de todos estos acontecimientos como si se tratara de un terrible accidente o de un desastre natural. Todavía no sabían lo que iba a ocurrir a continuación. Nadie lo sospechaba.
Entre toda esta marabunta, un niño de unos 12 años al que le gustaba poco leer, se preguntaba dónde estaba el problema. Este niño de ojos grises vivía pegado al ordenador y a los juegos. “Total, teniendo televisión, internet y play station no le faltará información al mundo…”, pensaba. Y, además, seguro que casi todo estaba digitalizado. ¿Para qué querían conservar objetos que, con el tiempo, desaparecerían?  Los objetos son perecederos...  De hecho, las grandes instituciones culturales, los gobiernos y las fundaciones, conscientes de que el ser humano es de memoria frágil, intentaron asirse a las nuevas tecnologías.
Pero unos días antes de que acabara el mes de febrero los teclados empezaron a perder todas sus letras. ¿Cómo era posible? ¡Los documentos guardados en los archivos de los ordenadores estaban vacíos! Fue una progresión extraña, empezando por los archivos y acabando por los accesos… Ya no se podían usar los ordenadores. Comenzó el caos mundial. Fue un verdadero desastre.  Habían pasado dos semanas y no se podía leer absolutamente ninguna letra en ninguna parte. En las fronteras no podían leer los documentos de identidad de los pocos que se atrevían a viajar. De repente no se sabía cuánto tiempo de condena le quedaba a los criminales. Los hospitales perdían los diagnósticos. Todos los informes estaban en blanco.
El niño de 12 años se levantó una mañana de marzo. Se dirigió a la cocina. Cogió una caja de cereales y echó de menos poder leer la cantidad de azúcar que iba a ingerir esa mañana en su desayuno… “Menuda tontería -se dijo el niño de ojos grises-, echo de menos las letras…”. Sopló sobre la ventana de la cocina. La impregnó de vaho. Sonrió. Y escribió, pensando en la niña más bonita de su clase, con un trazo lento y preciso: “te quiero”.
Mientras suspiraba, miró cómo desaparecían las letras. La ventana quedó traslucida y pudo ver el pequeño jardín frente a la ventana de la cocina. Uno de los rosales de su madre tenía una flor a punto de abrirse. Llevaba tiempo sin salir de la casa, con tanto caos y tanto desastre. Así que decidió salir al jardín. Había una luz intensa. Se acercó a la flor. Cerró los ojos y la olió.
Volvió a entrar en la casa. Se cruzó con el espejo en el pasillo y cuál no fue su sorpresa al comprobar que sus ojos ahora eran de un intenso color verde… ¿Cómo…? Volvió corriendo a la cocina. El calendario, que antes era un diseño en blanco y negro, era ahora tan verde como el césped del jardín, como sus preciosos ojos verdes… Marzo.  Veintiuno de marzo. Primavera.
Volvió a mirar a través de la ventana y ahí estaban, brillando, las letras que había trazado.
Y es que érase una vez que se era, como todo lo que existe y existirá, un otoño que decidió apagar todas las letras y hacer desaparecer todas las palabras.
                                        CUENTOFILIA. Cuentos brebes sobre historias cortas